La Casa del Mariscal – Poema

La Casa del Mariscal - Poema

La poeta Josefina Urbáez de Flores, nacida en Tunapui pero cumanesa de corazón, nos brinda un poema de su puño y letra con el que artísticamente y de manera muy sabia, zanja  la polémica sobre el lugar de la Casa de nuestro Gran Mariscal de Ayacucho.

Presentado por vez primera en Noviembre del 2015, el poema “La Casa del Mariscal” es un homenaje a Cumaná en sus 500 años a la vez que a su más grande hijo, por siempre, Antonio Jose de Sucre.

La Casa del Mariscal – Poema – Josefina Urbáez de Flores

La Casa del Mariscal Poema

I

Cuando empecé en mi busqueda

Y concebí el afán de hallar la casa

Donde la luz primera

Envolvió al Mariscal,

La busqué por los barrios, las calles y los cerros

Le pregunté a los hombres,

Se frustraba mi afán

Porque nadie sabía

Donde estaba la casa del Mariscal

Entonces fui a buscarla muy detenidamente

En la historia de los pueblos libres de América

La ubiqué allá en Colombia

Hablaba de Boyacá y de la tristeza de Berruecos.

También como nos habla de un perfume lejano

De una hora grata, un recuerdo querido.

Un tesoro apreciado:

Un incienso de libertad llena el aire

De su casa en Boyacá.

II

En la región que divide la tierra

 En Norte y Sur

También está su casa,

En ella todavía rezan por él

Los Quitus en sus tumbas centenarias

De los Andes

Los Queras aún recuerdan el valor del Inca

El Inca recuerda aquel valor hispano,

por sobre todo eso está el valor de Sucre

el amor de su amigo,

el hombre grande y noble

que en sus manos les puso

la libertad un día.

 El sentimiento en ellos no ha cambiado.

Hombres vivos cuidan su casa de Pichincha

Para que viva siempre y llene todo el ámbito

El perfume que exhala

Quien tiene libertad.

En las altas regiones de los Andes peruanos

Como en las olas rumorosas del Pacífico

Junín y Ayacucho forman hermoso lar

Donde el indio celoso

Ha guardado su nombre

Como a un hijo del sol

Y ofrenda cada día su perfume

En su casa de Ayacucho

Que huele a libertad.

Gran Mariscal

III

Sí, he encontrado su casa

Estoy contenta.

La encontré en el sentir de Bolivia,

En el amor subyacente de Colombia,

En la devoción de Ecuador,

En la gratitud del Perú

Y en los pueblos que aman la justicia.

Su casa está en el anhelo de ser libre

En el gesto magnánimo,

El respeto a la vida.

En el todo que forma Venezuela

Y la amistad que le unió al Libertador

En la grandeza de los pueblos

Que aspiran a ser libres

ALLÍ TIENE SU CASA EL MARISCAL.

 

Josefina Urbáez de Flores (Tunapui, 13 de Marzo de 1936)

Cumaná 500 Años

 

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